viernes, 23 de agosto de 2019

¿Hacia el despegue?


Alexandre Guimarães en Bogotá entregó otro voto de confianza a una nómina titular que viene envuelta en un momento lleno de estrés deportivo. Estos jugadores encontraban ante el colero una posibilidad de revertir el aire de impaciencia que en las huestes rojas reina a cada partido cuando los resultados  no son conseguidos, se esconden o no se tienen rutas para llegar a ellos. 


Empezar diciendo de forma tajante que América de Cali no sufrió el partido ni en los más mínimo en El Campín. El condenado como defensivo conjunto del DT portugués dejó observar orden y fervor. Si bien es cierto que no tuvo oposición máxima debido a un rival tenue, América de Cali fue a buscar el partido como correspondía. Contó con opciones y ahogó aún más en las penas a un Santa Fe que vive un martirio. Su dolor parece interminable.

En ese sentido los escarlatas hicieron fiesta por momentos en un primer tiempo donde se le vio presionando arriba, siendo directos, apoderándose de la pelota y demás. Gobernaba, era dueño pero no la incrustaba. Contó con tres situaciones de peligro. La más clara errada por un Matías Pisano que no tuvo un buen control y al final definió apurado, con Castellanos encima, para que luego Dixón Rentería despejara un balón con dirección de gol.

La visita era mejor. Lo fue durante el trámite. Iba a festejar un gol nada más empezar el segundo tiempo con un Yesus Cabrera bendecido. Con tan solo segundos en la cancha el #10 iba a definir una jugada que nació en la viveza de Pisano y que terminó con un solvente Cabrera. Llegó como ese tesoro repentino que a veces regala el fútbol. Ese que se asoma en un abrir y cerrar de ojos para agarrarlo. Si bien es cierto que Santa Fe quiso reaccionar, fue América su mayor aliado. Lo auxilió en una jugada a balón parado: la única vía que tenían los de Rivera para sonreír. Así fue de plano el expreso rojo.

A 15' del final el score anunciaba un 1-1. Torijano minutos antes había celebrado casi que llorando, constituyendo un ejemplo digno del nerviosismo y sufrimiento que vive el rojo de la capital. La igualdad, debido a su vacío partido, Santa Fe la sentía como un galardón. No obstante, faltaba que Yesus Cabrera volviera a pronunciarse para que Rangel también hablara. Fue el primero el que abrió el diálogo con una jugada fantástico que el santandereano redondeó poniendo el pie. América lo ganó 1-2 proyectando una imagen ambigua, muy particular y es esa que todavía no traza con un pulso firme. Dijo Alexandre Guimarães que en Septiembre llegaban los conceptos. ¿Fue Bogotá la pista para alzar vuelo?

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