Lucas Andrés Pusineri afrontaba su partido 16 como local recibiendo a Jaguares de Córdoba en el estadio Deportivo Cali por la Fecha 2 de la Liga. La alegría del debut había quedado atrás pero lo que sí todavía estaba en el ambiente era la idea de volver a la senda de la victoria en casa pues el semestre anterior había terminado con 4PJ de forma consevutiva sin vencer en su fortín (Peñarol, Nacional, Junior y Tolima). Esta plantel no pudo despedirse en casa regalando una alegría. Ya era hora de encontrarla y lo hizo de buena manera al ganar 4-0 al equipo de Montería con goles de Cabrera, Rosero, Dinenno y Palavecino.
Para su retorno a la Liga en su estadio Pusineri diseñó un 4-3-1-2 inédito. Flexible, móvil y disciplinado. El argentino construyó la medular con Andrés Balanta como volante cabeza de área respaldado con escuderos (interiores) como Matías Cabrera (derecha) - Christian Rivera (izquierda) y teiendo como vértice superior del rombo a Agustín Palavecino. De momento, un experimento que arrojó resultados interesantes al final del laboratorio realizado.
La actitud desde el arranque ofrecida por Deportivo Cali fue propia de un equipo que en casa no quiere ser quien reciba clases y sí quien las imparta. En menos de 10 minutos ya se había asomado con riesgo hacia el arco sur defendido por Jose Huber Escobar, estrellando incluso un balón en el palo gracias a un cabezazo de Richard Rentería. Devorar y asfisiar al contrario fueron las mejores razones para ponerse por delante del marcador luego del ecuador de la etapa inicial. Los de verde imponían las condiciones: espacio y pelota les pertenencían pero no terminaban de romper el cerco.
Si bien sus delanteros no eran surtidos con balones, el cotejo estaba en su poder ante un Jaguares de propuesta tenue y blanda. Los azucareros llevaban a cabo un transcurso que era tranquilo pero que necesitaba de algunas gotas de desborde y desequilibrio para destruir el panorama de comodidad que su contrincante aceptaba sin preocupación.
Cuando el juego pintaba para equilibrarse, pues los de Óscar Upegui parecían entrar en rebeldía, emergió la primera anotación(26'). Esta acción exalta la labor de Juan Ignacio Dinenno, un delantero que cada vez más cubre registros a favor del colectivo pues fue quien salió de su zona para servir como parada previa al remate, sumando un apoyo y asistiendo a Cabrera que con el arco de frente sacó un disparo que fue favorecido por la escasa visibilidad con la que contó el portero rival. Deportivo Cali de ahí en adelante no sufrió inconvenientes. La puesta en escena de Jaguares era casi que inofensiva. Mojica, fuera de su posición habitual, no pudo hacer contacto con los extremos (Rentería y Rojas) viéndose por tanto atascados, sin producción, dejando desvalido a su delantero Pablo Bueno.
Los primeros 45' se iban a ir dejando noticias positivas en el elenco verdiblanco. 1-) El buen entendimiento de la medular. 2-) El trabajo que denotaron las jugadas a balón parado. 3-) La suficiencia con que trabajó Richard Rentería y 4-) El despliegue correcto que minimizó y no permitió ningún tipo de esperanza a Jaguares.
El pitazo que daba inicio a la parte final de nuevo colocaba de manifiesto los ingredientes que tanto son promocionados por el estratega argentino Lucas Pusineri: valentía, arrojo y compromiso. Estos aspectos mencionados definen al mandamás como un entrenador que destaca por ser motivador. No obstante, este partido iba a dejar ver su faceta táctica y estratégica. Como ejemplo de lo anterior podemos mencionar el hecho de tender una trampa a Jaguares para robarle la pelota pues lo condujo a zona exteriores y ahí provocó el error. Trabajo en su mayoría abordado por la primera línea que por medio de la interpretación de las situaciones incluían una serie de movimientos para contener, destruir y posteriormente desencadenar jugadas de ataque. Mayor soltura y decisión iba a traer la segunda parte.
El gol en la etapa complementaria llegó casi que instantáneo (53'). Y bajo uno de los focos positivos: el balón parado. De nuevo apareció la dupla Juan Camilo Angulo y Juan Ignacio Dinenno para servir la mesa que disfrutaría Dany Rosero. Envío aéreo del lateral derecho que el rosarino bajó al segundo palo para que el central empujara a placer. Desde ahí se ganan partidos y con efectivos cualificados en la ejecución esto puede terminar siendo un arma contundente.
La disposición y atención del conglomerado de jugadores verdes creció con el correr de los minutos. En el segundo tiempo había más y mejor sincronización. Jaguares dijo adiós al compromiso tras recibir el segundo golpe. Deportivo Cali notó esta sumisión y ni corto ni perezoso imprimió ritmo y velocidad. Había hambre de ganar, gustar y golear. El juego del anfitrión mostraba colmillo en especial con un Christian Rivera desenfadado, que corría todo, aparecía en cada rincón, repartía clase y talento como quien degusta un café en una tarde de invierno. Si su juego está a tope no habrá tarde, noche ni día frío.
En menos de 20' minutos Dinenno iba a liquidar prácticamente el compromiso y declarar la faena (61'). Quien lleva el dorsal 9' en sus espaldas fue oportunista. Mientras todos los defensores rivales dormían, él estaba despierto, con los ojos abiertos como debe de estar un cazador esperando su presa. El máximo anotador del año en Deportivo Cali fue detallista y reposado: bajó la pelota, resolvió y luego miró si estaba habilitado. Todo bien, propio de un jugador que vive los partidos con una intensidad abrumadora. El 3-0 se dibujaba en el score. Si el rival bajó los brazos pues había que crucificarlo. Más si luego el mismo Jaguares ayudaba entregando un regalo que Agustín Palavecino recibió, destapó y disfrutó. Los últimos minutos del partido (20') fueron casi que de trámite. Con todo resuelto, Pusineri hizo cambios para darle descanso a fichas trascendentales como Rivera, Dinenno y Palavecino. Sin modificar el esquema aparecieron Juan Carlos Caicedo (67'), Carlos Mario Rodríguez (72') e Iván Camilo Ibañez (79'). Con los cambios el equipo bajó la marcha, ya una diferencia tan larga creó en cierto grado distensión. Jaguares con temeridad de llevarse más anotaciones prefirió refugiarse y proteger su portería.
Fue un partido sin sobresaltos, donde el rival no opuso mayor resistencia siendo doblegado por un Deportivo Cali que terminó haciendo una buena tarea frente aun rival inferior. Resultado holgado que fortalece y potencia el ánimo de una plantilla de jugadores la cual recibió un mensaje corto pero sustancial de Pusineri en rueda de prensa: "hemos ganado un partido, solo eso". La ruta es larga por eso hay que pensar en un nuevo destino.

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