jueves, 12 de septiembre de 2019

Un dilema


Deportivo Cali cierra esta noche en Barranquilla un periodo de 25 días en el cual tuvo que afrontar varios partidos que fueron definitorios en la medida en que demostraron el tipo de nivel deportivo en el que se encuentra instalado el equipo dirigido por Lucas Andrés Pusineri. Independiente Medellín, Atlético Nacional, Millonarios, Junior en Copa y América de Cali terminaron confirmando una regla conocida (la nómina corta) que ahora en el campo mutó a un anunció irrebatible: el fútbol del equipo verdiblanco es incompleto.

Así es. Su desarrollo futbolístico es incompleto. No hay mejor forma de resumirlo que viéndolo los anteriores compromisos. Un tiempo sí y otro no. Un paso bueno y uno en falso. Uno luz y otro sombra. La alternancia en el rendimiento en cada periodo fue inocultable. Mantener la misma cara no pudo ser cuestión realizable. Ante cada compromiso apareció en una mitad del tiempo la gruesa cadena de la inconsistencia. En alguno(s) elevó la mirada para salir del pozo pero esto no bastó para librarse del candado de la derrota.

El choque de hoy en el Metropolitano ante Atlético Junior está enmarcado dentro de una condición especial. No es cualquier juego. No es uno más. Y no lo es porque para el grupo de jugadores estar vivos en esta competencia es tener la esperanza de arrancarle un pedazo a ese vacío que deja el hecho de haberle perdido el rastro al éxito deportivo. Siendo esto como un típico agujero negro. Una fastidiosa dolencia. El antojo de celebrar sin tener la invitación a la fiesta.

Deportivo Cali quiere escapar a este suceso. No es la Copa Águila la mejor alternativa, ni la preferida, mucho menos el escenario idóneo, pero es sin duda un torneo el cual este equipo persigue con el ánimo de coronar pues, como deben saber propios y extraños, conocidos y recién llegados, el gran asunto no es cargar con la etiqueta de grande sino acostumbrarse a vivir con ella, cosa que por más dura que suene acá pareció quedarse en libros, anécdotas e historias. A la tradición hay que nutrirla de nuevas gestas. No obstante, cuál será el tiempo para que el comportamiento varíe. Los títulos no pueden seguir desfilando porque la condición de espectador hay que sacarla de la rutina. Un dilema.

No hay comentarios:

Publicar un comentario